Cuando nos conocimos fue en una prisión
De cielos rotos y puertas abiertas
Yo te supe decir donde estaba el tocador
Y sin decirme fuiste y te arreglaste el corazón
Pude ver mientras caía
El reflejo de tu vida
Pura luz sin consecuencias
Solo sombras de alegría
Encontré que tú no eras siempre aquella fortuna
Que la casualidad trae de mala gana
Que se te quita justo en la frase
En la que te jactas de tu suerte
No me hagas reír que me duele
No me hagas sufrir que no se siente
Yo se que no me puedo acercar a tus pies
Se que me percibes pero no me quieres ver
Tal vez me entiendas más de lo que deberías
Y por ese error fatal viviré en toda tu vida
Fue benéfico para mi mala presencia
Y fue maléfico para tu afable persona
Escucharas de mí un rumor de existencia
Y correré a comprobar que aun tienes vida
Que todos esos momentos no te han gastado
Y que tienes intacta la sonrisa
Ese día los dos reímos de lo mismo en un lugar extraño
Nos miramos un buen rato y nos quedamos pensando
Nuestra mirada fue la cantidad exacta de palabras
Y cuando por fin alguien abrió la boca no era necesario
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